Hace 40 años que dejó de estar entre nosotros el emblemático actor Charles Chaplin, dejó una obra y una serie de ironías muy extensa, que cuestionaban la forma en que vivimos cotidianamente.

Se fue un 25 de diciembre de 1977, a las 4 de la mañana, a la edad de 88 años, un Chaplin que siempre odio la Navidad, mientras dormía en su residencia de Suiza, donde vivió los últimos 25 años tras ser expulsado de EEUU, aunque desistieron de la expulsión Chaplin decidió no volver nunca más al país.

Su obra sigue siendo tan actual como entonces, gracias a sus personajes tan singulares e historias que trataban temas centrados en un humanismo que pregonaban la paz y la tolerancia, en un mundo sacudido por la violencia y con políticos que promueven la división e incitan a la discriminación y a la xenofobia.

En las redes sociales se reproducen más que nunca algunas escenas del Gran Dictador y  de engranajes de Tiempos Modernos, llegando a más de 30 millones de reproducciones en YouTube, una cosa impensable para películas de los años 40.

En 2016 abrió las puertas su Museo, ubicado en su casa de Suiza, consiguiendo tener un creciente éxito con más de 300.000 visitas de más de 75 países, que han podido disfrutar de sus instalaciones, divididas en 2 secciones: una que se conservado como cuando la familia Chaplin vivía allí con muchos objetos personales del actor y otra como unos estudios de cine donde están expuestos escenarios idénticos de sus más importantes películas.

Un creador que marcó una época y sigo siendo actual, imperecedero al tiempo.

 

Angel Ruiz Ruiz.