Hasta el 18/03/2018

El Prado nos presenta por primera vez una exposición antológica de Mariano Fortuny (1838-1874), ya que posee una gran cantidad de sus obras gracias a los legados de Ramón de Errazu y de Mariano Fortuny y Madrazo, hijo del pintor, y las propias compras realizadas por el Museo.

Le dedica dos de las más importantes salas de la ampliación ya que no se merece menos uno de los pintores de mayor presencia internacional del siglo XIX, trabajo en diferentes áreas como la pintura al óleo, la acuarela y el aguafuerte, con una técnica precisa, colorista, detallista y brillante, siendo comparado con Goya, pero siempre desde una perspectiva renovadora.

Su gran practica con el dibujo, rápido y nervioso, le dio la capacidad de reflejar la realidad y la luz de una forma muy personal, lo que le haría ser reconocido con mucha prontitud. Potencio el aguafuerte, dandole mucho dramatismo y personalidad, lo que le harían situarse como uno de los grandes artistas de su época.

En la exposición también se podrá ver su faceta coleccionista, que cultivaría toda su vida, teniendo muy buen ojo a la hora de elegir piezas que hoy en día están en importantes museos del mundo. Ademas podremos ver parte de su proceso de creación, al incluir cuadernos de trabajo, bocetos, los aguafuertes intermedios hasta el definitivo, donde se podrá ver su búsqueda incesante del color, la luz, las diferentes calidades en su pintura.

Además de los fondos del Prado, se ha contado con la colaboración desinteresada de museos de todo el mundo, pero especialmente del Museo Fortuny de Venecia y del Museu Nacional d’Art de Catalunya.

 

 

Angel Ruiz Ruiz.