El Vaticano ha decidido recordar la polémica visita de Warhol en 1980, de donde tuvo que salir corriendo tras recibir la bendición del Papa Juan Pablo II para no ser agredido por la muchedumbre, según escribió en su diario. Era un devoto católico que asistia a misa a diario y usaba a menudo la religión como inspiración para su obra.

Ahora, tras casi 4 décadas del suceso, sera recordado en la Galeria del Vaticano con una exposición donde precisamente mostrará esos trabajos de inspiración religiosa, como su serie Last Supper  de 1986. Barbara Jatta, la directora de los Museos del Vaticano, dijo: “Estamos muy interesados ​​en explorar el lado espiritual del artista. Es muy, muy importante para nosotros tener un diálogo con el arte contemporáneo. Vivimos en un mundo de imágenes y la Iglesia debe ser parte de esta conversación “.

 

Si todo continúa por buen camino, en 2019, habrá una exposición en Roma y Pittsburgh, marcando el 25 aniversario de la inauguración del Andy Warhol Museum.

 

 

Angel Ruiz Ruiz.