9 mayo – 17 septiembre, 2018

“Es un arte a la vez concreto, poético, lógico e incluso, urbanístico” escribiría sobre Sempere el critico de arte y ensayista Vicente Aguilera Cerni, y desde luego estamos ante uno de los artistas españoles mas significativos y diferentes del siglo XX, que trabajó con el arte cinético y la poética del color y la luz llevandolos a su máximo esplendor.

Este multidisciplinar artista realizo acuarelas, collages, gouaches, relieves luminosos, pinturas, móviles, esculturas y proyectos interdisciplinares, que se pueden ver en el Museo Reina Sofia desde el 9 de Mayo hasta el 17 de septiembre, en una gran retrospectiva de unas 170 obras.

En los años 50 se traslado a Paris donde residiría unos 10 años, cosa que marcaría su trayectoria, sobretodo al conocer la obra de Mondrian, al que consideraba como un artista que había llegado rapidamente a lo mas alto de su arte y que dejaba una difícil tarea a la hora de intentar alinearse con su estilo.

Durante su estancia en la ciudad de la Luz participaría en varias ediciones del Salon des réalités nouvelles, donde en 1955 expondría sus primeros relieves luminosos móviles, sería el inicio de sus obras cinéticas y le sirvió también para marcar la linea de su trabajo en un manifiesto en el que expresa que la Luz es el elemento con el que construir un diálogo poético a través del tiempo. Ese mismo año la Galería Denise René realizó la exposición “Le mouvement”, origen del arte óptico y cinético.

 

Ante las dificultades de vivir en París y su interés en el arte vanguardia que estaban desarrollandose en España, le llevaron a mudarse Madrid a principios de los ´60, donde comienza a tener ciertos apoyos al entrar a formar parte del Grupo Parpalló. Ademas participaria en varias bienales, la XXX Bienal de Venecia (1960) y la VI Bienal de São Paulo (1961).

Gracias a una beca que obtuvo de la Fundación Ford, viajaría por Estados Unidos consiguiendo exponer en Nueva York en la galería Bertha Schaefer en 1964 y 1966.

En 1995, la Geleria Juana Mordó realiza una retrospectiva de su obra ademas de representarle.
En 1996, es incluido por Fernando Zóbel a participar en la inauguración del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, donde se mostraría sus gauches de la época de Paris y relieves luminosos junto a obras de Kandinsky y Paul Klee.
Realizó seminarios para la Universidad Complutense de Madrid y colaboraciones y proyectos con IBM, donde trabajó con cálculos matemáticos y ordenadores para generar nuevas perspectivas y formas de ver y crear arte, proyecciones de imágenes y esculturas
móviles metálicas.
Comisariada por: Manuel Borja-Villel, Carmen Fernández Aparicio y Belén Díaz de Rábago.

 

Angel Ruiz Ruiz.