Hasta el 22 de septiembre

3ª planta de Espacio Fundación Telefónica

 

WILLIAM KLEIN. MANIFIESTO.

La Fundación Telefónica presenta la primera monográfica en España sobre la obra de William Klein en el marco de PHotoEspaña 2019. Sin duda uno de los fotógrafos que pasarán a la historia por su contribución y nueva visión, acercando su visión al propio espectador y haciéndolo partícipe de la misma.

Nacido en Nueva York en 1928, fue un niño marginado por ser de origen judío y vivir en un barrio irlandés, que hizo del MOMA su segunda casa y se graduó en Sociología, aunque era evidente que desde siempre había querido ser artista. Ha trabajado en diferentes áreas: la fotografía social, el cine, la pintura y la moda. La exposición deja bastante claro su filosofía, que cogió de Robert Capa partiendo de la frase :“Si tus fotos no son lo bastante buenas es que no te has acercado lo suficiente”. Al observar su obra se aprecia de forma descarada esta máxima.

En los años 50 un joven Klein de 20 años de edad se traslada a Paris a estudiar arte en la Sorbona, trabaja la pintura junto a su profesor Fernand Léger, lo que le influyó de forma evidente, además de la obra de Mondrian, la Bauhaus, y la pintura abstracta basada en letras, la pintura de los affichistes, artistas que desarrollaron un estilo de postguerra que duraría poco más de un año, que partía del efecto que crean los carteles al ser arrancados y superpuestos, creando un juego aleatorio de restos de imágenes y letras.

En esta época creó unos paneles giratorios utilizando la fotografía como una forma de expansión de la pintura, paneles que permitían ver la obra desde diferentes perspectivas, fotografías con composiciones abstractas manipuladas posteriormente con pintura. Es en la exposición de estos paneles abstractos donde conoce al editor de Vogue, Alexander Libermann, que le invita a trabajar en Nueva York y renovar la fotografía de moda para la revista. Sacó a las modelos a la calle mezclándolas con los transeúntes, llevando a la realidad el mundo imaginario en el que la moda vivía hasta entonces, revolucionó el sector con estas imágenes muy originales, moviéndose entre el Op-art y la abstracción y el grafismo, las que serian sus señas a lo largo de toda su carrera. Este trabajo le permitió poder desarrollar sus series sobre ciudades desde la antropología, analizándolas como si fueran una tribu indígena.

245 obras y documentos permiten al espectador entrar en el mundo de Klein, obras realizadas en diferentes facetas y ámbitos, algunas poco conocidas e incluso algunas de sus primeras obras, pudiendo ver sus obsesiones: la geometría urbana y humana; el grafismo y la abstracción, en conclusión la ciudad y el ser humano. En sus Series sobre ciudades, se sumerge dentro de la sociedad y se funde con ella como uno de más de ellos, una perspectiva nunca vista antes. Nos cuenta como transcurre la vida en estos espacios de hormigón y alquitrán, geometría, ruido, razas…. Comenzó con Nueva York, luego vendrían Roma, Moscú y Tokio, una obra que marco la historia de la fotografía, ganando el premio francés de fotografía Nadar.

Nueva York es un medio en el que William se desenvuelve como pez en el agua, pudiendo sacar de ella toda su esencia, pasando de Harlem a la Quinta Avenida, el Bronx, su gran angular recorre cualquier parte deformando a sus protagonistas rompiendo con las reglas establecidas hasta el momento, se mete en el bullicio, entre la multitud y se funde con ella como uno más, una mirada expresionista en blanco y negro.

Esta exposición monográfica esta comisariada por Raphaëlle Stopin, consigue tener una visión global de todas las facetas del artista, incluso las menos conocidas, desde sus primeros experimentos con la fotografía hasta películas como Mr. Freedom, y “Qui êtes-vous, Polly Maggoo? “(¿Quién es usted, Polly Magoo?) de 1966, con la modelo Dorothy McGowan y el actor Philippe Noiret como protagonistas; sus contactos pintados e incluso experimentos fotográficos.

Esta antología lleva ya un amplio recorrido por todo el mundo, ha estado en el Tate Modern de Londres, el centro Georges Pompidou de París y el 21-21 de Tokio entre otros.

Vamos, para no perdersela…

 

Fotos y texto: Angel Ruiz Ruiz